lunes, 29 de diciembre de 2008

XXY (2007)

El tema de la sexualidad en el cine es un tema complicado de manejar, ya que al ser polémico, muchas veces se utiliza como truco publicitario para enganchar a los espectadores. Esto es algo que en algunas ocasiones genera una falta total de realismo y balance en la película y es por esto que pocas veces se logra que, a pesar de utilizar temáticas sexuales fuertes, una película no pierda el camino y la objetividad. Tal es el caso de magníficas obras como "Saló o le 120 giornate di sodoma", "Tiresia", "Shortbus", etc.
"XXY" es una película que se queda muy cerca de ser una de las grandes, fallando desde mi punto de vista en detalles referentes a los diálogos, que muchas veces se sienten forzados y poco trabajados. Pero que sin embargo consigue totalmente ese balance del que hablaba anteriormente.
La película, dirigida por Lucía Puenzo, cuenta el modus vivendi de un niño(a) hermafrodita (persona que en su gestación desarrolla ambos sexos, de manera que tiene un pene y una vagina) que vive en alguno de los cientos de kilómetros de playa argentinos junto a sus padres y que está obsesionada con su despertar sexual.
Los padres invitan a un reconocido cirujano plástico para que evalúe el caso y eventualmente convierta al infante en mujer, retirándole el pene y acondicionando una vagina funcional.
Como se trata de una visita relativamente informal, el médico lleva a su esposa y a su hijo para que puedan pasar un tiempo en la playa y bueno, como podrán imaginar esto complica en extremo las cosas.
La película tiene muchas cosas positivas, la actuación de la niña/niño interpretada por Inés Efron es muy buena, el ritmo de la historia es perfecto y congruente en todo momento con lo que intenta plantear y finalmente la composición de imágenes genera escenas magníficas, cosas que la llevaron a triunfar en el festival de Cannes.
La parte negativa son las actuaciones secundarias, que en muchos momentos se sienten totalmente acartonadas y fuera de lugar, ámbito en que también contribuyen algunos diálogos bastante planos y poco naturales.
Sin embargo, la película es recomendable, sobre todo por su carácter honesto, directo y reconfortante.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

15 años para muchos ya son difíciles conociendo el propio sexo... para personas como Alex creo que puedan ser un vero infierno. Me encantan los bichos raros que aparecen durante toda la peli come si fueran perritos, y los paisajes salvajes: dejan aparecer Alex en su ambiente ideal, no solo para su condición física sino también por su carácter y en general el estilo de vida de la familia. Me da un poco de pena el hijo del medico, sin ningún poder decisional ni con Alex, ni con sus padres, ni con si mismo. Es realmente duro oír tu padre que te dice que no eres lo que se esperaba.. si eres fuerte te empuja a demostrar que se equivoca, pero también puede hundirte.

Fando dijo...

Es cierto que el proceso de definición sexual en los adolescentes es uno de los más traumáticos en la vida de un ser humano y la película retrata esto a la perfección. Es una obra que merece verse sin duda.