viernes, 1 de mayo de 2009

Kurôzu Zero (Crows Zero) (2007)

Después de la ligera decepción que me llevé la semana pasada con Big Bang Love, decidí darle otra oportunidad a Takashi Miike viendo otra de sus últimas películas. Para mi placer, Crows Zero demuestra que este hombre sigue y probablemente seguirá por mucho tiempo haciendo películas extraordinarias.

Crows Zero está intencionalmente orientada a ser una de las películas más "cool" jamás hechas. La historia, los escenarios, la música y los actores emanan ese sentimiento de "supreme coolness" que convierten a las 2 horas de filme en una experiencia maravillosa.

La película cuenta las vicisitudes de un joven punk japonés de nombre Genji, que llega a la preparatoria Suzuran, conocida por ser la escuela más ruda de todo japón, de donde tradicionalmente se han graduado los jefes Yakuza más importantes.

El propósito de Genji es probarle a su padre que puede ganar el control de la escuela, logrando lo que él no pudo hacer en su juventud. Para conseguirlo, deberá ganar el respeto de los alumnos, crear alianzas con los jefes de algunas pandillas y así intentar derrotar al actual líder de Suzuran.

Bajo esta sencilla trama se esconde una película de un dinamismo admirable, pero que no cae en el entretenimiento barato al que nos tienen acostumbrados las películas de acción comunes; y aunque la historia es casi completamente lineal (cosa rara en Miike), el desarrollo de las situaciones y el esbozo de los personajes está hecho con denotada maestría.

Los efectos visuales son magníficos y la atmósfera que se genera con el escenario de la escuela decadente, aunado al fantástico estilo de moda punk-gótico japonés que portan los protagonistas, le da al espectador una razón de peso para disfrutar cada una de las escenas.

La película tiene una base musical sumamente importante, contando con un soundtrack cimentado en canciones de punk-rock japonés tan pero tan bueno que no pude evitar conseguirlo.

Debido al tremendo éxito que tuvo la película en Japón, se acaba de estrenar la segunda parte, también dirigida por Miike. Finalmente, sólo puedo decir que Crows Zero tiene la fantástica ventaja de que puede ser disfrutada tanto por los espectadores que simplemente busquen una buena película de acción con grandes secuencias de pelea, como por los exigentes snobs que busquen algo nuevo, interesante y fresco.

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