domingo, 14 de junio de 2009

Johnny Mad Dog (2008)

Es difícil ver una película como Johnny Mad Dog sin compararla con Cidade de Deus, aquella inolvidable película que, en el 2002, elevó el listón a todos aquellos filmes que quisieran hablar sobre la violencia vinculada a la niñez y sobre la locura de las guerras entre clanes.

Johnny Mad Dog es una película dirigida por el poco conocido Jean-Stéphane Sauvaire, acerca de un escuadrón de niños-soldados en algún país africano (no se hace referencia acerca de la ubicación geográfica de los acontecimientos), que se revuelve en una especie de guerra civil entre el gobierno y una facción que ha decidido derrocarlo. Dentro de todo este salvaje caos, un grupo de niños liderados por un quinceañero de nombre Mad Dog, se dedican a cumplir misiones para su "general", un hombre que se encarga de reclutar infantes, para luego manipularlos y hacerles creer que al utilizar una serie de amuletos se convierten en seres a prueba de balas.

La cinta comete el grave error de centrar el 80% del tiempo fílmico en mostrar una serie incesante de vejaciones. El público es sometido entonces a una sobredosis de violaciones, muertes y violencia absurda, que termina por embotar completamente los sentidos. Esto, aunado a que no hay ni el más mínimo intento por tratar de desarrollar a profundidad el aspecto psíquico de los personajes, genera un filme que se reduce a la contemplación de un grupo de animales que ultraja y asesina al azar a otro grupo de animales.

Es una película sin alma, que se alimenta del estilo narrativo y fílmico de Cidade de Deus, pero que básicamente no le llega ni a los talones, con tomas que pretenden ser innovadoras, pero que finalmente ya se han visto mil veces y con una historia tan sencilla que en realidad si se analiza a conciencia es prácticamente inexistente.

En definitiva, es una muestra de cómo el efectismo de la violencia, plasmado en imágenes impactantes, puede generar que el público considere que una película es buena, aunque no tenga argumento alguno ni justificación para esa violencia. Esto lo digo con base en que Johnny Mad Dog cosechó el Regard Hope Award en el Festival de Cannes de 2008 y el todavía más increíble premio de Best French Scripten el Deauville Film Festival.

Pero bueno, véanla y juzguen por ustedes mismos.

4 comentarios:

Orfeo dijo...

Pienso yo que algo habrán hecho bien. Sí, es efectista y sí, reduce todo a lo más simple-la violencia-, sin embargo, a veces es bueno quitar un poco de esa cursilería que luego envuelven estas historias. Creo yo que la mirada fría que el director lanza hacia su film es necesario y aparte lo hace de forma concientizada. Es película de 6, pero no deja de ser interesante.

Fando dijo...

Estoy completamente de acuerdo en lo de evitar la cursilería barata en este tipo de películas, sin embargo es claro que a este filme le falta mucho desarrollo de la trama. En efecto es una película de 6.

Anónimo dijo...

Es difícil aceptar una secuencia de acciones violentas que hieren nuestra conciencia (social). Nuestra moral.
La crítica que ustedes escriben, tiene más relación con la forma que con el contenido. Y es justamente aquello lo que nos hiere.
Una crítica sobre la forma no es más que demostrar la poca sensibilidad a problemas que sí pueden pasar. La mentira en que vivimos intenta esconder ese miedo. No es salvajismo cuando un grupo de hombres sale en búsqueda de mujeres que, a causa de una enfermedad mueren. Mantenerlas en un grupo que las somete requiere reglas sociales muy duras. Y describir ello sin comparaciones con nuestra cultura, nos permite observar conceptos que no comprendemos pero existen.
La falta de sensibilidad, debido a shock sucesivos (W. Benjamin nos lo explica bastante bien) es sólo por un diálogo interno que nos impide ver el contenido. Critiquemos ello, dialoguemos con nuestra moral, contrastemos nuestro reflejo y veamos si no es miedo lo que sentimos. Seamos reales, y no críticos superficiales, más interesados en la cantidad de premios que una película gana, y no en tomar conciencia que nuestra realidad es tan arbitraria y bien podría parecer a esta película. Si nos duele, asumamos ello, veamos la diversidad de nuestra especie.
Quitemos el velo de que lo nuestro es lo único posible.

Anónimo dijo...

Hola, aunque haya pasado un tiempo ya, me gustaría comentar de todas maneras. Esta película trata sobre la ultima guerra civil en Liberia, los créditos lo informan. Y no es un mero detalle, porque la pelicula no trata nada mas que el tema de los niños soldados que participaron en esta guerra. Es casi una pelicula documental, es mas, la mayoria de los niños fueron "soldados" durante esta guerra. No son actores. No se trata de violencia gratis, se trata de violencia que ocurrio tal cual, lo que recalaca que la pelicula es un retrato de las guerras en Africa. Es mas, estas escenas no están ni cerca de retratar la verdadera violencia que ocurre en estos conflictos,y lo digo en conocimento de causa. Esta pelicula esta llena de detalles y críticas tanto políticos como sociales, y es una lástima que no lo hayan notado. Lo que realmente choquea al ver esta película, como explico el comentario anterior, no es el contenido de la historia en si, es la violencia real que ocurre en estos conflictos. Asi que hay que evitar echarle la culpa a una pelicula por retratar la historia tal cual,y dimensionar esa historia.