domingo, 7 de junio de 2009

Nanking! Nanking! (City of Life and Death) (2009)

Esta semana llegó a mis manos una copia de la aún por estrenar Nanking! Nanking!, una película china dirigida por Chuan Lu, que relata la terrible toma de la ciudad de Nanking (entonces capital del imperio chino), por el ejército japonés, antes del desarrollo de la segunda guerra mundial, en 1937.

La cinta es tan brutal e impactante, que hace palidecer por completo a la clásica visión Hollywoodense/Light sobre la guerra. Pero lo más notable es que a pesar de la tremenda crueldad de las imágenes, el filme tiene una belleza visual extraordinaria, donde cada minuto vemos decenas de maravillosas imágenes, que por si solas podrían ser el plato fuerte de cualquier exposición fotográfica.

La historia se cuenta desde la entrada del ejército japonés a Nanking, donde poco a poco se va estableciendo el régimen nipón, a través del inicial exterminio de absolutamente todos los soldados chinos dentro de la ciudad y posteriormente con el racionamiento de los recursos y la propagación del terror entre los habitantes.

El espectador ve el transcurso de la historia a través de los ojos de varios personajes, entre los que se encuentran un diplomático del partido nazi y su ayudante (maravillosamente interpretado por Wei Fan), hombres y mujeres civiles, así como soldados chinos y japoneses.

Normalmente cuando hay una gran variedad de personajes, se corre el riesgo de que el espectador no logre compenetrarse con ninguno y todos queden en un desarrollo de personaje superficial, sin embargo, en el caso de Nanking! Nanking! sucede totalmente lo contrario, ya que el desarrollo de cada uno de los personajes es magnífico y se maneja con una enorme objetividad, sin satanizar por completo al bando japonés (como podría esperarse de una película china refiriéndose a este tema tan delicado), e incluso manufacturando hechos honorables de algunos japoneses. Situación que causó tanta polémica que incluso el director fue amenazado de muerte por mostrar simpatía hacia los nipones. Esto puede denotar la objetividad del filme, ya que al ser prohibido en Japón y causar disgustos en China, probablemente se acerque un poco a la verdad incómoda que nadie disfruta.

Sin embargo, al no ser yo un experto en historia, sólo puedo juzgar a la película como lo que es, una magnífica cinta de guerra que no cae del lado de la acción, sino más bien de la interiorización y un retrato terrorífico acerca de lo que puede ser capaz el ser humano, cuando tiene el poder absoluto de decidir entre la vida y la muerte de sus congéneres.

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