domingo, 26 de julio de 2009

Mil Nubes de Paz Cercan el Cielo, Amor, Jamás Acabarás de Ser Amor (2003)

Hace unos días, mi visión del cine mexicano contemporáneo se vio muy afectada por la recién estrenada "Sin Nombre". Sin embargo, ahora recupero totalmente la fe gracias a la magnífica "Mil Nubes de Paz Cercan el Cielo, Amor, Jamás Acabarás de Ser Amor", ópera prima del director Julián Hernández, con la que conquistó en el 2003 el Teddy de Oro del Festival Internacional de Cine de Berlín.

Esta cinta, que según recuerdo pasó sin pena ni gloria por las salas del D.F., narra la historia de un joven homosexual que abandona su casa para buscar suerte y que encuentra empleo como dependiente de un billar citadino. El chico, inmerso en un mundo de promiscuidad sexual, se enamora de un hombre que tras algunos encuentros decide dejarlo con el pretexto de no querer herirlo. Frustrado, nuestro héroe decide buscar a su amor con los pocos datos que tiene de él en la siempre nocturna ciudad mexicana.

Este sencillo cuento está narrado con una delicadeza asombrosa. El lenguaje cinematográfico utilizado por Julián Hernández es sin duda lo mejor del filme, logrando imágenes y secuencias de extraordinaria belleza, resaltadas aún más por el toque del blanco y el negro que contrasta en extremo los objetos y da un toque de interiorización fantástico.

Los diálogos en esta cinta son prácticamente nulos, expresando siempre con austeridad lo que sucede en la historia. Esto es algo que ayuda muchísimo a la película, ya que al utilizar actores poco profesionales, muchas veces el silencio es la mejor solución. De hecho, las peores partes de la película son aquellas en las que algunos personajes tratan de exponer sus puntos de vista sobre la filosofía del amor callejero, denotando una baja calidad actoral que funciona en detrimento del filme.

Sin embargo, aún con las carencias propias de una ópera prima, "Mil Nubes de Paz..." presume una maestría narrativa y visual cada vez más escasa en la filmografía mexicana. Contando de forma innovadora y sumamente poética los dolores que involucra la principal obsesión del hombre: el amor.

Por cierto, como no pude encontrar el trailer por ningún lado, les dejo la primera escena de la película. Enjoy.

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