domingo, 1 de noviembre de 2009

Das Weisse Band (The White Ribbon) (2009)

Señoras y señores, probablemente tengamos ante nosotros la mejor película del año. El alemán Michael Haneke ha creado un relato de un refinamiento fantástico, que disecciona el comportamiento humano en un nivel equiparable únicamente a las obras maestras de Bergman.

The White Ribbon es la historia de un pueblo agrícola alemán en los años previos al asesinato del archiduque Franz Ferdinand, vista a través de los ojos del maestro de la escuela local. El filme, con la excusa de tratar de esclarecer una serie de sucesos criminales ocurridos en el pueblo, describe con una habilidad impresionante la interacción entre los distintos habitantes de este lugar, que funciona como un microcosmos social de la Alemania de principios del siglo veinte y que en cierta forma pretende justificar el origen del fascismo en este país.

Dentro de este pequeño pueblo están todos los arquetipos sociales clásicos; el Barón, que impulsa y en torno al cual giran las actividades económicas; el pastor, líder moral de la sociedad; el médico, el maestro y finalmente el resto de la prole. Sin embargo, el análisis exhaustivo que hace Haneke de la interacción social entre todos los habitantes, se aleja totalmente del clasicismo al que estamos acostumbrados.

Con una fabulosa objetividad y una sutileza que abandona por completo el sensacionalismo de la violencia visual, a pesar de lo escabrosa que puede llegar a ser la historia, The White Ribbon aborda los problemas asociados a una sociedad totalitaria, que reprime la sexualidad, la igualdad, el pensamiento libre y el sentido de la individualidad, mediante el uso de la religión y el miedo.

El aspecto visual, en el que se utiliza una impecable fotografía en blanco y negro, le da al espectador una interminable serie de secuencias maravillosas, interpretadas ejemplarmente por el enorme cúmulo de actores mayormente desconocidos que comanda Haneke.

Cuando la cinta concluye, el espectador se da cuenta de que los crímenes cometidos en el pequeño pueblo no son los que el Barón busca castigar, sino los que se gestan en las mentes de esos habitantes que bajo la fachada de una inmaculada pureza, albergan el odio y la brutalidad más primaria. Si hay alguna película este año que supere en calidad y profundidad a The White Ribbon, será sin duda un gran año para el cine.

2 comentarios:

cursedbravery dijo...

Estos actores parecen haber salido de la academia de Stanislavski, me dejaron impactado. Que gran pelicula!. 2009 un gran año para el cine.

Fando dijo...

Si, es verdaderamente impresionante.