domingo, 17 de enero de 2010

Der Siebente Kontinent (The Seventh Continent) (1989)

Con el paso del tiempo me he convertido en un gran admirador de Michael Haneke, el realizador alemán cuya privilegiada mente nos entregó la que por mucho es la mejor película del 2009 y que durante años ha analizado de forma brillante los inescrutables caminos de la condición humana.

Haneke dió sus primeros pasos en 1989 con The Seventh Continent, su primer largometraje, basado en un hecho real que nunca fue resuelto y al que Haneke le da un fondo salido de su imaginación que otorga, aunque no completamente, sentido a la desgracia.

En realidad casi no puedo decir nada acerca de la trama de la cinta sin dar pistas que revelen el hecho final que marca los sucesos que vemos en pantalla. Sin embargo lo que si puedo decir es que el filme sigue la rutina de una familia austriaca, conformada por padre, madre e hija, inmersos en una sociedad que aliena por completo a los individuos que la conforman y que los convierte en autómatas inmersos en una invariable rutina diaria.

La película presenta un retrato desolador del vacío social moderno, y del terrible complejo que genera en los integrantes de esta sociedad el darse cuenta un día de que la vida transcurre sin un sentido trascendente y fluye sólamente por fluir.

Con un dominio absoluto de las escenas, Haneke integra al espectador dentro del núcleo familiar de los protagonistas, a los que sigue por un período de 3 años, dividiendo por esto la cinta en tres capítulos titulados 1987, 1988 y 1989, en los que se muestra un día en la vida de esta familia en el correspondiente año.

La intensidad con la que Haneke realiza este retrato de la anulación social del individuo es abrumadora y en mi caso fue una experiencia terrible, sobre todo debido a que el filme trata de darle un sentido al completo sinsentido del horrendo caos que le da conclusión, así como por el hecho de que todos nos encontramos en mayor o menor medida en la misma situación que los protagonistas.

No diré más porque necesitan verla sin más datos, pero deben saber que The Seventh Continent es una película para sufrir, para pensar seriamente y para maravillarse de lo que el séptimo arte puede crear.

Nota: Desgraciadamente no encontré por ningún lado el trailer de esta obra.

No hay comentarios.: