domingo, 27 de junio de 2010

Dracula: Pages from a Virgin's Diary (2002)

La historia de amor y obsesión que planteó Bram Stoker en su novela Dracula, marcó la pauta y popularizó a nivel mundial el mito del vampiro. El noventa por ciento de las películas relacionadas con el tema de los chupasangre, de una forma u otra adaptan la historia y los parámetros marcados por Stoker, en la que hasta el momento sigue siendo la mejor y más trascendente novela de vampiros de la historia.

El director canadiense Guy Maddin decidió adaptar la novela de Stoker al pie de la letra, para concentrarse únicamente en innovar mediante el estilo narrativo, decisión que dio como resultado una de las mejores películas de vampiros que haya visto.

Maddin es conocido por su estilo narrativo en el que intenta emular constantemente la estética de los filmes silentes, utilizando para esto técnicas de filmación y postproceso completamente arcaicos, que al combinarse con la extraordinaria capacidad compositiva de Maddin generan resultados asombrosos.

Lo que todavía no les he contado es que además del aspecto estético de la cinta, DPFVD es una película en la que el ballet es el vehículo emocional de todos los personajes. El elenco de la cinta, compuesto por la compañía Royal Winnipeg Ballet, presenta la historia de Stoker mediante una serie de hipnóticas y bellísimas secuencias de danza amenizadas por la música Gustav Mahler.

Maddin enfoca la historia desde un punto de vista altamente sexual, donde incluso la escenografía tiene una clara connotación vaginal, para representar la insatisfacción de una Mina Harker completamente reprimida y condenada a pasar el resto de su vida junto a un hombre puritano. La situación de la heroína se ve trastornada cuando entra en escena Dracula, el conde asiático hematófago que representa todos sus deseos reprimidos.

Es asombroso el poder de síntesis de Maddin, que en menos de una hora y media logra representar todos los pasajes trascendentes de la novela, destacando la extraordinaria secuencia de un par de minutos en la que representa el cautiverio y posterior escape de Jonathan Harker de las garras del vampiro.

Este filme, inicialmente pensado para presentarse como una producción para la televisión canadiense, tuvo tanto éxito que finalmente decidieron darle una distribución cinematográfica, lo que le dió a Maddin su primer gran éxito internacional. En definitiva, esta es una película indispensable para cualquier amante del cine.


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