lunes, 21 de junio de 2010

Kynodontas (Dogtooth) (2009)

Una mujer con los ojos vendados va tranquilamente sentada en el asiento de un coche. Por la ventana se alcanza a ver un paisaje que poco a poco pasa de ser citadino a claramente campestre, hasta que finalmente el coche se detiene en un lugar visiblemente apartado de la civilización, donde el conductor del automóvil guía a la mujer hasta la habitación de un joven que en silencio se ejercita. Sin una sola palabra el chico y la visitante se desnudan, se sientan en la cama y luego fornican de forma absolutamente mecánica.

La escena con la que Giorgos Lanthimos decide iniciar la increíblemente cruel y perturbadora Dogtooth, resume a la perfección el estilo y el fondo que le ha merecido a esta película un mar de elogios y la conquista del Un Certain Regard en el festival de Cannes.

El temor a la corrupción y maldad que impera en el mundo exterior es la excusa que toma un padre para aislar completamente a sus hijos desde el nacimiento con ayuda de su esposa, creando un mundo grotesco fundamentado en el miedo a lo que se encuentra detrás de los grandes muros que delimitan el jardín de la casa.

El padre, que funge como proveedor y Dios del microcosmos, es el único que tiene permitido abandonar la casa todos los días para trabajar en una fábrica, mientras que sus hijos son educados con una serie de valores perversamente conservadores, en donde incluso la sexualidad se reduce a un acto salvajemente mecánico.

Tomas completamente austeras plagadas de colores fríos, una casi completa ausencia de soundtrack y secuencias con cámara fija completamente voyeuristas, contribuyen a crear la atmósfera de una cinta que ha puesto nuevamente a Grecia en el mapa del cine contemporáneo

Este cruel cuento que nos remite inmediatamente a la temática de El Castillo de la Pureza de Arturo Ripstein, es ejecutado por Lanthimos de forma fría, calculadora y perfecta, para dejar al espectador totalmente helado con las magníficas interpretaciones de los cinco protagonistas, que por más que lo intentan no pueden negar su naturaleza humana. Ha pasado ya un día desde que vi este filme y todavía me provoca escalofríos.

6 comentarios:

Gabriel dijo...

Wow, violenta pero llamativa es mi primera impresion; me da curiosidad verla pero el anuncio final de no apta para menores de 18me desanima un poco, wow brillante blog;felicidades x el arduo trabajo que haces, a ver si me animo a verla... si es que no quedo traumado.

Fando dijo...

Pues no te dejes llevar por el anuncio de para mayores de 18 años, ya que es una burda estratagema para atraer espectadores. El resto del trailer te da una buena idea del estilo de la cinta. Vale mucho la pena.

Por cierto muchas gracias por los cumplidos al blog!!!

Kzllxr dijo...

Algo lenta en el desarrollo, pero al menos a mí me puso a pensar mucho, alguna que otra escena un poco impactante pero el final no me convenció del todo. En fin, vuelvo a decir que en tu blog siempre encuentro algo que ver. Por cierto, no sabrás en donde puedo conseguir Irreversible?
Un abrazo Cherch.

Fando dijo...

Considero que los tiempos en el desarrollo de la película son los indicados para crear esa gran tensión que se palpa a lo largo de todo el metraje. El final me parece impactante y la escena del baile ya ni te digo, genial.

Irreversible es una cinta bastante popular, así que es relativamente fácil encontrarla en cualquier tienda medianamente especializada en cine. También la puedes pedir por Internet en Amazon.

Saludos.

Monsieur C. Auguste Dupin dijo...

A parte del tema que comentas, Cherch, con relación a la reclusión de una familia con la excusa de la crueldad del mundo exterior, me parece interesante analizar las consecuencias que las mentiras generan en los hijos. Es una película llena de engaños que no hacen más que traumar a los muchachos. Es, obviamente, algo necesario para mantener la estabilidad de ese "microcosmos" que comentas, pero finalmente es la parte del saco por el que se desmorona todo. Me parece que es otra de las grandes intenciones del director.

Fando dijo...

Completamente de acuerdo, llega un momento en que las cadenas de mentiras son lo que finalmente provoca el caos y la posterior destrucción de este tipo de regímenes totalitarios.