sábado, 6 de noviembre de 2010

Despicable Me (2010)

En la época dorada de los remakes y la falta de imaginación guionística, el cine de animación infantil se levanta curiosamente como uno de los géneros que más satisfacciones nos ha dado últimamente.

Es imposible hablar de animación y no hacer referencia a estudios como Pixar o Ghibli, líderes indiscutibles de la revolución animada moderna. Sin embargo el panorama es muchísimo más amplio y cada vez más estudios pequeños e independientes comienzan a llamar la atención.

Despicable Me es un filme realizado a partir de un guion escrito por Sergio Pablos, reconocido animador español que después de trabajar para Disney decidió fundar su propio estudio de animación en Madrid, con el que produjo gran parte de la cinta en colaboración con la productora Illumination Entertainment y con los directores Pierre Coffin y Chris Renaud.

Con un presupuesto de 69 millones de dólares, que recuperó casi completamente en su primer fin de semana de exhibición en los EE. UU., Despicable Me tiene como protagonista a un súper villano de nombre Gru, que pasa los días buscando financiamiento para llevar a cabo sus fechorías. El malévolo personaje, al que Steve Carrel presta su voz, se encuentra completamente insertado en la sociedad y convive de forma ordinaria con vecinos y ciudadanos, desempeñando día a día su trabajo de villano como si de cualquier otro se tratara. La situación se complica cuando un nuevo maleante conocido como Vector, roba una gigantesca pirámide egipcia y acapara toda la atención de los malévolos inversores que antes financiaban a Gru, con lo que éste tendrá que idear un nuevo plan para recuperar su credibilidad y su puesto de villano supremo.

Despicable Me es un filme que además de tener un guion interesante, consigue divertir al espectador durante todo el metraje gracias a su ágil narrativa que agradará tanto a niños como a adultos.

El espectáculo visual se complementa con el gran soundtrack creado por Pharrel y el estupendo desempeño vocal de Steve Carrel, Jason Segel y Russel Brand, que junto a cientos de divertidas y pequeñas criaturas amarillas llamadas minions, competirán para llevar a cabo el mayor crimen de la historia de la humanidad.

A pesar de que la cinta no se involucra con los temas tan trascendentes que pueden encontrarse en las cintas de animación de Pixar y opta por presentar diversión pura y dura, no deja de ser un filme muy recomendable para aquellos que deseén pasar un buen rato y soltar algunas carcajadas.


No hay comentarios.: