sábado, 5 de febrero de 2011

The Kids are Allright (2010)

A pesar de que las convenciones sociales han avanzado a pasos agigantados en los últimos cincuenta años, la homosexualidad sigue siendo uno de los puntos que más polarizan la opinión de los pobladores de este planeta.

Poco a poco la comunidad gay se ha ganado su lugar dentro de la sociedad, peleando constantemente por la equidad de derechos y conquistando en algunos lugares la tan complicada discusión del matrimonio y la adopción, sin embargo no puede negarse que muchas personas siguen considerando todo el asunto como una aberración.

La directora Lisa Cholodenko conoce de primera mano la problemática gay y en The kids are allright intenta contar una historia que evidentemente tiene que ver con sus experiencias personales como madre homosexual.

Por alguna razón que no alcanzo a comprender del todo, este filme ha logrado una intensa conexión con el público, que la ha hecho pasar de una película independiente de bajo presupuesto estrenada de forma modesta, a convertirse en la sensación "indie" del año, que ya ha conquistado dos Golden globes y ha sido nominada a cuatro premios Oscar.

El guión narra la vida de una pareja lésbica, interpretada por Annette Bening y la estupenda Julianne Moore, que lleva una idílica vida junto a sus dos hijos biológicos, un chico (Josh Hutcherson) y una chica (Mia Wasikowska), concebidos a partir del esperma de un donador anónimo. La familia mantiene una tranquila y perfecta vida suburbana, hasta que el inevitable conflicto toma lugar cuando la hija cumple 18 años y por insistencia de su hermano decide averiguar la identidad de su padre biológico.

A pesar de los intentos por utilizar al lesbianismo y a las gráficas escenas sexuales como un elemento de impacto para el público, The kids are allright es una película con una historia altamente convencional, que juega con personajes completamente unidimensionales y arquetípicos: La madre estricta y responsable, la madre liberal y desobligada, la hija inteligente, el hijo deportivo y el padre biológico nacido para ser libre.

La sencilla combinación de personajes funciona muy bien en la primera mitad de la cinta y las buenas actuaciones del elenco no se hacen esperar en el maremágnum inicial, sin embargo, conforme pasan los minutos, todo lo que en un principio puede suponerse que va a pasar termina sucediendo tal como lo esperamos y cuando concluye el filme, la única sensación que queda es la seguridad de que ya nos han contado esta historia cientos de veces.

Es innegable que lo mejor de la película son sus duelos de actuación, en los que hasta Mark Ruffalo se luce como el bonachón padre biológico, sin embargo el drama nunca llega a concretarse y el guión de Cholodenko resuelve la cinta de una forma increíblemente torpe. Es probable sin embargo que tal vez sea esa incapacidad de la historia por ahondar en los verdaderos problemas de la relación, la que haya generado esta gran aceptación mediática, pero es precisamente por eso que The kids are allright queda como una película light, propia para pasar la tarde de un domingo.

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