domingo, 13 de febrero de 2011

True Grit (2010)

La carrera de los Coen está en el punto más alto de su historia, y estos hermanos, que antes se colocaban la etiqueta de cineastas independientes, ahora producen películas capaces de recaudar cientos de millones de dólares en taquilla. Lo más curioso del asunto es que, a pesar del desaforado marketing detrás de sus cintas más recientes, Ethan y Joel nos han regalado historias llenas de inteligencia y con una excelente manufactura, tanto visual como emocional. Hasta ahora.

Por más que lo intento no puedo calificar a True grit con otro adjetivo que no sea: decepcionante. La adaptación (o reinvención) de la novela de Charles Portis, que Henry Hathaway ya había abordado junto a John Wayne en la película homónima de 1969, es una especie de paréntesis en la filmografía de los Coen, donde la única remembranza que nos dejan de esa inteligencia sarcástica e incisiva, recae en un sólo personaje que figura como la flor en el pantano.

Es ridículo decir que de no ser por la actuación de Jeff Bridges True grit sería una película mala, ya que si no apareciera el personaje de Bridges simplemente no existiría True grit, sin embargo es evidente que los diálogos y el carácter de este individuo quedan muy por encima del resto, a tal grado que las escenas en las que no está presente adoptan un tono de insoportable pesadez.

La interesantísima trama que podía haberse desarrollado alrededor de la niña protagonista, que busca vengar la muerte de su padre y para hacerlo contrata a un viejo y corrupto oficial de la ley, se convierte en un simplón cuento de aventuras que nunca logra generar una verdadera conexión con el espectador y que no es capaz de generar tensión ni siquiera cuando la chica se encuentra cara a cara con el verdugo de su padre.

Es en parte el guión y en parte las actuaciones las que terminan por dar el golpe de gracia a este western, que en palabras de los Coen supuestamente no lo es y que se bambolea a través de escenas caracterizadas por el incómodo y acartonado aplomo de la pequeña Hailee Steinfeld, que interactúa con un Matt Damon que ni con toda su bonachonería logra levantar la película.

Cabe decir que el único aspecto sobresaliente, y que se ha convertido en una característica propia de las cintas de los Coen, es el tratamiento de la imagen, que corre a cargo de Roger Deakins, hombre de confianza al que estos directores deben una gran parte del éxito cosechado con sus obras. Imposible decir lo mismo de la música creada por Carter Burwell, que se dedica a torturar al público con la banda sonora más ñoña que he escuchado en mucho tiempo y que apuñala la poca seriedad que puede encontrarse en el filme.

Las intenciones de los Coen en esta película son tan oscuras que no puedo definir si en verdad intentaban hacer un drama o la intención era crear una comedia ligera cuyo único propósito fuera divertir a la audiencia. Sin embargo, sea cual fuera esta oculta intención, el resultado se aleja diametralmente del cine al que estos dos estadounidenses nos tienen acostumbrados y al que espero regresen después de este pequeño bache.


3 comentarios:

cursedbravery dijo...

Yo creí que los Coen sorprenderían con esta adaptación.
Y a pesar de estar nominada a mejor película, cada vez me convenzo de que los oscar son sólo una ventana a la popularidad, y en sí es un excelente método cuando nominan peliculas independientes, para que así la gente acostumbrada a ver mega producciones, se incline a ver trabajos de presupuesto menor, ya que la mayoría ve películas sólo por el hecho de tener una o mas nominaciones a algún premio.
¿No es parecido con lo que ocurre en Exit through the gift shop?, al parecer hay quienes necesitan que le digan qué películas son buenas para poder recién convencerse.

Fando dijo...

En ese punto tienes razón, los Oscar son la mayor plataforma publicitaria posible para una película y el hecho de que haya películas de bajísimo presupuesto compitiendo, como Winter's Bone, es algo muy positivo.

Respecto a lo que sucede con Exit through the gift shop yo más bien creo que, a pesar de que es un personaje importante, Banksy todavía no ha llegado a ser una figura verdaderamente conocida por la mayoría. Si conquista el Oscar entonces conseguirá un gran lanzamiento masivo.

cursedbravery dijo...

Tienes razón respecto a Banksy, comparto tu opinión, pero la comparación que yo hacía era respecto a las personas dentro del documental de Banksy, quienes la mayoría gastaban enormes cifras de dinero en pinturas no por gusto propio, sino porque cierta mayoría decía que el arte de Mr.B tenía un valor significativo.
Y escribí eso ya que conozco muchos a quienes les digo que vean una película y lo primero que hacen es preguntarme: ¿Ganó algún oscar?
Esperemos que Banksy pueda ganar el oscar, y tal vez sirva de detonante para una lluvia de DVD's alrededor del mundo, yo lo agradecería.