domingo, 30 de octubre de 2011

Contagion (2011)

Somos muy propensos a imaginar nuestra destrucción. Ya sea sentado en un automóvil que a toda velocidad abandona la carretera para precipitarse al vacío o víctima de algún cataclismo de proporciones bíblicas, el ser humano disfruta colocarse mentalmente en situaciones límite tan creíbles como descabelladas, simplemente para preguntarse ¿cómo reaccionaría ante ellas? Es ese goce inevitablemente morboso el que llena las arcas de las decenas de películas sobre catástrofes naturales, apocalipsis tecnológicos, invasiones alienígenas y epidemias incontrolables que se estrenan año tras año en los circuitos de cine comercial.

Steven Soderbergh, ese hombre capaz de dirigir blockbusters tan taquilleros como Ocean's Eleven, para luego invertir el dinero ganado en la producción de películas tan experimentales y de bajo perfil como The Girlfriend Experience, opta esta vez por elaborar una película que, lejos de ser una obra innovadora, busca dar un nuevo giro al tan explotado género de los filmes de epidemias incontrolables.

En su premisa Contagion podría catalogarse como el clásico filme en el que un maligno virus mortal se libera en alguna parte del mundo, causando una infección que obligará a un grupo de protagonistas a escapar con grandes dosis de acción de ciudades postapocalípticas, vacías, peligrosas y sin recursos para la más básica supervivencia. Pero Soderbergh es un poco más listo que eso y se aleja lo más posible de ese predecible desarrollo.

Armada con un elenco plagado de celebridades como Matt Damon, Gwyneth Paltrow, Jude Law, Laurence Fishburne, Marion Cotillard, Kate Winslet y muchos más, Soderbergh burla las expectativas de su público para armar un relato que tiene más de crítica y estudio social que de cinta de acción pura y dura.

Contagion relata la forma en la que un virus, que posee la capacidad de matar al humano promedio en tres o cuatro días, se esparce de manera incontrolable por la faz de la tierra gracias al paciente primigenio interpretado por Paltrow, quien en uno de sus papeles fílmicos más breves es la que encierra el secreto de la procedencia del letal virus.

El filme aborda con acierto la gran variedad de problemas logísticos que pueden presentarse en una epidemia, centrándose principalmente en la injerencia de los medios de comunicación como orientadores de la población y la forma en la que las nuevas tecnologías y redes sociales asumen la bandera de la objetividad, cuando finalmente el resultado muestra que están tan sesgadas como los medios oficiales.

Aunque la cinta explora a profundidad el esparcimiento de la información como un elemento viral, también aborda el dilema de la creación de una vacuna y la incapacidad de distribuirla de forma equitativa, situación que funciona como un factor evidenciador de las clases sociales y de la diferente importancia de los papeles que cada quien interpreta en el mundo.

El guión elaborado por Scott Z. Burns, recibe un excelente tratamiento por parte de Soderbergh, quien se coloca una vez más como director de fotografía, dotando a la cinta de un particular manejo de los colores y de las tomas fijas tan características de su filmografía "independiente", que acompañadas por el excelente soundtrack compuesto por Cliff Martinez, fiel colaborador de Soderbergh a lo largo de toda su carrera, terminan por generar un resultado fílmico altamente disfrutable.

Contagion es una cinta que, a pesar de presentar ciertas incongruencias narrativas, se disfruta en su totalidad y cumple con creces el objetivo  de colocar al espectador en dilemas a los que no le será fácil idear una salida y que pueden ser catalizadores de interminables debates, cualidad de la que carecen la mayoría de las películas que ahora surcan la cartelera.

1 comentario:

paxton hernandez dijo...

Completamente de acuerdo. : )