lunes, 27 de mayo de 2013

Kumaré (2011)

Vikram Gandhi, joven cineasta oriundo de los Estados Unidos, pero con fuertes raíces indias, desarrolló, gracias a su educación religiosa y a su permanente curiosidad teológica, un poderoso interés por los gurús, que aparentemente forman parte inseparable del paisaje multicultural que coexiste día con día en la India. Estos místicos sagrados canalizan las inseguridades, los éxitos, los fracasos y los miedos de la sociedad a la que pertenecen, a través de mecanismos de control que intentan aminorar la carga emocional del hombre común que, día con día, lucha contra la noción de estar completamente solo y a la deriva en el vasto universo.

El interés de Vikram por los gurús de la India lo llevó a recorrer dicho país para reunir pruebas acerca de la veracidad de sus métodos y la coherencia de sus actos. El resultado, decepcionante para el joven estudiante de teología, le abrió las puertas de un mundo predominantemente gobernado por la charlatanería, el misticismo vacuo y por unos personajes que, más allá de las gigantes barbas y el aparente ascetismo, eran seres humanos tan ordinarios como aquellos que los encumbraban como vínculos directos a la deidad.

De vuelta en Estados Unidos y profundamente afectado por lo observado en India, Vikram decide mudarse a Texas para, en un intento por ahondar en sus investigaciones, hacerse pasar por un renombrado gurú indio que llega al sureño estado norteamericano para impartir una serie de cursos, todo con el objetivo de ejercitar los mecanismos de control mental observados en India, y el proceso de génesis de los cultos espirituales que devienen en la cuasideificación del profeta, del maestro y del gurú.

Después de reclutar a dos chicas para que comiencen a esparcir en los principales centros de yoga de la ciudad el rumor de que un gurú indio, de nombre Kumaré, busca foros para dar una serie de cursos espirituales, Vikram, completamente transformado visualmente en el estereotipo del guía espiritual, gradualmente reúne, a través de los cursos que consigue agendar, a un grupo de fieles seguidores que, maravillados por la personalidad y las enseñanzas completamente improvisadas en el momento del místico Kumaré, comienzan a desarrollar una dependencia emocional hacia el falso personaje.

Lo que inicia como un juego rápidamente desarrolla serias implicaciones, al congregarse en torno a Vikram un fiel conjunto de seguidores que empiezan a depender de su caricaturizado personaje para guiar sus caóticas y desesperanzadoras vidas, mientras que, de forma paralela, el poder que los seguidores vierten en Kumaré, desemboca en un fuerte cambio emocional para Vikram, quien, atrapado por sus fanáticos espirituales, no tiene idea de cómo terminar el experimento sin provocar un auténtico pandemonio.

Catalizador de un intenso debate sobre la religión y el poder asociado al control moral de una población, Kumaré es un trabajo sumamente interesante, que carece de la cuidada producción de los documentales receptores de algún tipo de premiación importante en festivales o certámenes internacionales, pero que sin embargo compensa dichas carencias con el planteamiento de un hilo narrativo sumamente interesante que, de forma completamente creíble y natural, se desenvuelve hacia un territorio improvisado que por momentos se sale de control y es finalmente encausado, contra viento y marea, por la sagacidad de Vikram Ghandi.

A pesar de su limitado alcance, el experimento que se documenta en Kumaré expone la necesidad del ser humano por recibir, no sólo la validación de una comunidad que lo acepte, sino la orientación de alguien o algo que lo haga sentirse acompañado en ese, muchas veces, solitario viaje al que llamamos vida. Al final la moraleja es que el maestro no existe, que uno mismo es su propio guía y que todos los seres humanos estamos extraviados, por igual, en un mundo que apenas comprendemos, sin embargo, el camino hacia dicho descubrimiento es arduo y está plagado de soledad, lo que nos regresa al inicio del círculo vicioso en el que surgen los gurús y los Kumarés, listos para palear tu soledad y mostrarte el significado de la vida.

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