lunes, 22 de julio de 2013

Only God Forgives (2013)

Hace apenas una semana denosté a la nueva película de Guillermo del Toro por ser un ejercicio estético vacío y sin contenido narrativo, cuyo único fin era impactar al público mediante un cúmulo de secuencias de acción unidas por situaciones sumamente endebles. Ahora, siete días después, estoy aquí para tratar de defender el hecho de que Only God Forgives, el más reciente esfuerzo fílmico de Nicolas Winding Refn (Drive), es estupendo precisamente por ser un ejercicio estético vacío, compuesto de secuencias que se unen a través de hilos narrativos sumamente endebles. La incongruencia de esta línea de pensamiento es evidente, pero los misterios del disfrute artístico muchas veces también lo son.

Largo camino es el que ha recorrido el director danés, Nicolas Winding Refn, desde la crudeza de Pusher, esa audaz trilogía sobre los turbulentos negocios de un narcotraficante, que se caracterizaba por su potencia narrativa y su nulo interés en crear una experiencia visualmente elaborada, hasta la hiperestilizada experiencia onírica de Only God Forgives, que a pesar de lidiar con aspectos similares a los presentados en la saga Pusher, pareciera haber sido filmada, no sólo por un director diferente, sino por el más mortal enemigo ideológico del Refn de hace quince años.

Dedicada a Alejandro Jodorowsky, de quien Winding Refn ha declarado que no sólo es admirador, sino también discípulo espiritual, Only God Forgives es una especie de fusión profundamente psicodélica entre los conceptos analizados dentro de la trilogía de Pusher y la quinta película del consagrado director chileno, Santa Sangre

Estéticamente más cercano al Lynch de Blue Velvet o al Noé de Enter the Void, que a Jodorowsky, Refn relata, con un notable minimalismo escenográfico, contrapuesto a un cuidadísimo esfuerzo compositivo visual, la historia de dos hermanos narcotraficantes que regentean un local de muay thai (el kick boxing tailandés), y la peculiar relación que ambos mantienen con su controladora madre.

El hermano mayor, interpretado por Tom Burke, un obseso sexual profundamente violento, es asesinado en una noche de locura a manos del padre de una joven prostituta a la que mata sin el menor remordimiento en el cuarto de un motel de Bangkok. Es entonces cuando la madre de los dos hermanos, maravillosamente interpretada por una irreconocible Kristin Scott Thomas, vuela a Tailandia para recoger el cadáver de su vástago, y para comandar, a través de su hijo menor, una venganza contra toda la cadena de posibles involucrados en la muerte de su primogénito.

Del mismo modo que en Drive, Winding Refn utiliza (en el sentido más literal de la palabra) a Ryan Gosling como el principal elemento fetiche de la cinta, con la diferencia de que el enamoramiento de Refn por las facciones de Gosling ahora se inscribe en una narrativa maravillosamente onírica, que se sucede dentro de una eterna neblina nocturna de luces de neón, cuya función es aturdir al espectador y trasladarlo a ese estado de desorientación propio del sueño o la pesadilla.

En Only God Forgives, Refn le declara la guerra a la luz del sol, haciendo acrobacias magistrales para filmar casi toda la película en locaciones cerradas con mínima iluminación, mientras cuenta una sencillísima historia a través de viñetas a las que poco les importa mantener una coherencia estructural, pero que sin embargo son, en sí mismas, secuencias de enorme belleza, con el principal valor de atreverse a jugar en el borde de la línea entre lo poético y lo ridículo.

Más allá del elenco que, con excepción de Kristin Scott Thomas, se convierte en un elemento más de la atmósfera visual de la cinta, Refn se alía con dos viejos conocidos que tienen en gran parte la culpa de que el filme triunfe en su cometido: Larry Smith, encargado de la dirección de fotografía, hace un trabajo absolutamente brillante, construyendo una visión de Tailandia directamente extraída de un potente fármaco psicotrópico, y Cliff Martínez, con su maravillosa banda sonora, consigue potenciar la atmósfera creada por Smith a la enésima potencia, agregando un trofeo más a la estantería del que ya es uno de los músicos más reconocidos de la industria cinematográfica contemporánea.

Siento, sin poder afirmarlo con conocimiento de causa, que Refn, gracias al reconocimiento crítico obtenido con Drive, libera por completo sus aspiraciones en Only God Forgives y, por primera vez, hace de principio a fin el tipo de cinta que le gustaría ver, sin pensar en momento alguno en el espectador y representando, a lo largo de hora y media de metraje, pequeñas secuencias autocontenidas, diseñadas para transmitir un sentimiento específico al espectador, y unidas por una historia endeble que se deja de lado con gusto, como el que acepta sin cuestionar esos ridículos caminos narrativos por los que lo lleva un sueño, con tal de poder respirar bajo el agua o, en el caso de Only God Forgives, simplemente volar.

27 comentarios:

orlando ohmke dijo...

no me convenció en nada. si el ultra-esteticismo no tiene un cimiento firme (no en términos de narrativa convencional sino de concepto) es pura paja molida.

Oscar Mendoza Mora. dijo...

Al igual que Orlando, no me convence la justificación del esteticismo puro por el puro placer del juego estético. Efectivamente, mucha luz, poco movimiento de cámara, el guión rápidamente pasa a segundo plano y Ryan Gosling es un fetiche más en la película, como lo son el karaoke, las prostitutas, los puños y la sangre. Entonces ¿por qué Rifn sí y Del Toro no? Al menos Del Toro quiso contarnos una historia, acá Winding Refn se da el lujo de hacer y deshacer su propia filmografía pero ¿y nosotros el espectador? Porque efectivamente, Only God Forgives tiene todo lo que el director noruego sabe hacer: violencia, encuadres limpios y atmósferas oníricas pero olvidó que hay quiénes ven su trabajo. En todo caso hubiera sido mejor que no se nos prometiese una película sino un autorretrato.

Fando dijo...

Orlando, pues mira, es por eso que en gustos no hay nada escrito. En principio pensaría como tú, pero de alguna forma, Only God Forgives me pareció una gozada.

Saludos.

Fando dijo...

Oscar, pues sí, de hecho desde el inicio argumenté la incongruencia de castigar a Del Toro por lo mismo que alabo a Refn, pero bueno, así es mi percepción jaja.

En cuanto a la visión de que el director debe pensar siempre en el espectador, simplemente no estoy de acuerdo. El hecho de que en Only God Forgives no se ponga a pensar en su público me encanta.

Tampoco me parece una película perfecta, ni mucho menos. Pero la disfruté, dentro de sus fallos, muchísimo.

Saludos.

SanSagrado dijo...

Esta crítica es sobrevaloración nivel +99.

Aurora Púrpura dijo...

A mi no me gustó nada! Son pequeños pedacitos de historias que dejan miles de cabos sueltos.
Las escenas larguísimas del polícia cantando me parecieron ridículas e innecesarias.
El trailer prometía mucho; de hecho es un millón de veces mejor que la pretenciosa película.

Fando dijo...

Sansagrado, lástima que no llegué al 100 jaja. Saludos.

Fando dijo...

Aurora, pues como podrás haber leído difiero con tu apreciación. No siempre se puede coincidir, y en efecto, creo que la gran mayoría del público la detestó.

Por mi parte, y después de reposar este texto que publiqué hace meses, sigo manteniendo mi gusto por el filme.

Saludos.

Javi dijo...

Me ha gustado tu crítica y coincido en gran medida con las opiniones que viertes en la misma. Muy interesante propuesta pero no apta para todos los públicos: probablemente no se la recomendaría a ningún conocido aun cuando a mí me ha encantado xD

Samael dijo...

Cierto lo que dice Javi. Yo tampoco la recomendaría, aunque me haya gustado casi tanto como otras de Jodorowski o de Lynch.
Qué gusto que se haga cine de este tipo, sin concesiones.
Sin embargo, creo que se debe apreciar la intensidad a la que te lleva a sentir el director, excepto a aquellos que no la disfrutaron. No es para todos.

Fando dijo...

Javi, Samael, me alegra ver comentarios positivos finalmente jaja pensé que todo mundo había odiado la cinta. Yo ya no recomiendo cine ni a mi madre jaja abrazos.

Leo Arriagada dijo...

Cuánta ignorancia. Esta y no otra es la narrativa actual del cine. El shock, los remito a leer un poco de Walter Benjamin en La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica.
Excepcional film. Una obra de arte.

Fando dijo...

Leo, me alegro que te haya gustado. Buena referencia la de Benjamin, pero lo que creo que no podemos hacer es definir solamente a un estilo como válido. Esta es una muestra estilística poco usada y que a mí en lo personal me fascina, pero también hay muchísimas cosas radicalmente diferentes que son igualmente válidas.

Saludos.

Natalia dijo...

No creo que un director haga una película para que nadie la vea, sí creo que en este caso la intención del director es llevar al espectador a la pesadilla que se esta viviendo a través de la estética onírica (las luces de neón, la música etérea...). Yo me dejé llevar por esa estética y entré en la pesadilla junto con el protagonista. Me pareció excelente.

Fando dijo...

Natalia, pues sí, no creo que los directores hagan cintas para que nadie las vea, pero sin embargo pienso que en algunos casos el director no se detiene a pensar en el goce de la audiencia y simplemente plasma lo que a él le interesa plasmar. Me alegra ver que te gustó la cinta. Saludos.

Moon Jmz dijo...

Bien, a mi me encantó la película, tiene elementos interesantes como la música y la iluminación, los escenarios son perfectos, los personajes son interesantes, no se parece a ninguna otra película que haya visto.. creo que rompe los cánones a los que estamos acostumbrados y a mi punto de vista no deja cabos sueltos, tiene un principio interesante, un desarrollo y un final hasta cierto punto predecible y comprensible.

Fando dijo...

Gracias por el comentario Moon, abrazo.

Frank Chambers dijo...

Solo una observación.. Refn hizo drive inspirado por un ova de gunsmithcats llamado Riding bean ..http://www.youtube.com/watch?v=P9cDV7ZM-Cc La trama es casi la misma. Deberían verla. saquen sus conclusiones.

Fando dijo...

Frank, muchas gracias por el dato, me la anoto y en cuanto la vea te comento.

Saludos.

Ricardo dijo...

Interesante película y pertinente análisis; los tiempos, en su lentitud aparente, tienen su propiaa atmósfera. Hermosa fotografía. Muy pictórica.

Anónimo dijo...

Este vídeo me parece un muy buena interpretación de la historia de la película, la cual, a pesar de parecer endeble, es muy profunda y compleja:

https://www.youtube.com/watch?v=ZzCR6QoHngQ

Fando dijo...

Anónimo, muchas gracias por compartir el video. Está bueno.

Saludos.

Carlos dijo...

Si uno consigue hacer la película y mantenerse económicamente después de ella, puede no pensar en el publico si lo desea, aunque siempre se hace. Los solitarios son los que piensan mas en la sociedad.

Ahora bien, el arte no debe ser complaciente, pero debe tener hablar sobre algo, aquí es donde se cae la película. El puro preciosismo solo sirve como objeto de lujo, pero no es lo que transformara al ser humano. No me interesa alguna teoría cinematográfica que defienda a la película porque el cineasta hace películas, no justificaciones. Lo único es su forma, como una miss cine de autor.

María Florencia Galesio dijo...

Hola.
Hace un mes que vi la peli, y buscando info llegue a este Blog.
Coincido con mucho de ustedes en el sentido muy sofisticado de la estética que utiliza el director para armar las escenas. Pero a diferencia de muchos comentarios creo que la película tiene mucho contenido. Veo otro texto que se superpone a la historia que se narra. En realidad me parece que la peli está estructurada en forma de tragedia griega.
Si pensamos en el héroe (el protagonista principal), es una suerte de Edipo Rey, Él mato a su padre “con sus propias manos” según el relato de la madre y mantiene con esta una relación bastante particular (Edipo mata a su padre y se casa con su madre). Como toda tragedia el héroe tiene una visión al comienzo de la trama de su propio destino, mete su brazo en el vano oscuro de una puerta y una espada le corta la o las manos.
Otro punto en común es que las tragedia está pautada por los coros, estos señalan las diferentes partes del desarrollo. En este caso “el ángel vengador” aparece cantando en diferentes partes de la peli”. El final, que en la tragedia se llama “éxodo” el héroe acepta y asume su castigo por las faltas que cometió. En la escena final se ve al actor aceptado su destino en una actitud sumisa, pero si se quiere redentora.
Es por algunas de estas cosas que la película, para mi es una de las mejores que he visto en los últimos años.

pablo de monte dijo...

publiqué un comentario, el anterior, pero salió con el mail de mi compañera de trabajo, se ve que el google que utilicé estaba seteado en su dirección.
Saludos.

Javier Garcia dijo...

No es una película que recomendaría. Tiene elementos que se rescatan como la fotografía y la banda sonora que a mi personalmente me encantaron pero considero que la cinta falla en narrativa, la vuelve desesperante y casi imposible de digerir (a menos que esa sea la intención del director, que en mi caso no me acapara). Muchos planos que no cuentan ni aportan nada a la historia eso sin considerar el fallo del mismo director de querer cumplir algunos fetiches propios agregando, como mencionaron antes, elementos innecesarios tales como las tomas largas del karaoke del tipo (??). Pudiendo desarrollar mucho mejor temas como la relación madre e hijo o la moral, maneja la venganza cruda tambaleando en la filosofía.

Me quedo con Drive y estoy esperando The Neon Demon que tambien promete mucho

Anónimo dijo...

Bien lo presentan con la prostituta... la entretencion no es el fuerte de esta película (la pelicula no se prostituye), sino más bien es arte en su máxima, simbolismo y significados abiertos a la interpretación. Me recuerda mucho a cuando leía comics en mi adolescencia, me quedaba mirando las biñetas más impresionantes por mucho tiempo.

saludos!