lunes, 19 de agosto de 2013

Per un pugno di dollari (A Fistful of Dollars) (1964)

A mediados de los años cincuenta, el western, como género fílmico predominantemente norteamericano había vivido ya su época dorada. Directores como John Ford y Howard Hawkes habían conseguido explotar con maestría el estilo narrativo del western clásico, creador de personajes icónicos y forjador de actores de la talla de John Wayne y Gary Cooper, hasta llegar a un punto en el que la sobreutilización de la fórmula de vaqueros contra indios comenzaba a perder notoriedad con el público en general.

Es entonces que en 1960 surge The Magnificent Seven, película que, en un intento por renovar los planteamientos narrativos del western tradicional, abrevaba del celebrado clásico de Akira Kurosawa, The Seven Samurai, adaptando su historia al salvaje estereotipo del Oeste norteamericano. Poco celebrada en el momento de su estreno, The Magnificent Seven constituye un hito que, cuatro años después, daría vida al primer gran éxito de ese atípico fenómeno fílmico conocido como Spaghetti Western: A Fistful of Dollars.

Poco evidente es la línea que divide a los primeros Spaghetti Western de los denominados Euro Westerns a principios de los años sesenta, sin embargo, queda claro que el primer éxito de ese género, que filmaba cintas de vaqueros con dinero italiano en locaciones españolas, fue A Fistful of Dollars. La primera gran película del director italiano Sergio Leone, retomaba la fascinación mostrada en The Magnificent Seven por la épica japonesa del cine de Kurosawa, y adaptaba con gran maestría, a pesar de sus limitaciones presupuestales, el guión de la célebre Yojimbo, sustituyendo a Toshiro Mifune por un desconocido galán llamado Clint Eastwood, y al Japón feudal de mediados del siglo XIX por las áridas tierras del salvaje Oeste.

A Fistful of Dollars da inicio con una brillante secuencia de títulos, que ya habría querido tener Saul Bass en su repertorio, ilustrada en rojo y negro, y musicalizada por Ennio Morricone, quien a partir de ese instante marcaría la pauta sonora de lo que hoy identificamos como la quintaesencia del soundtrack western, y comenzaría su ascenso como uno de los compositores más trascendentes dentro de la historia de la cinematografía moderna.

Ubicada en un lugar cercano a la frontera entre México y Estados Unidos, la cinta se centra en la cruenta rivalidad existente entre dos familias que controlan, unos con el negocio del alcohol y otros con el de las armas, la vida económica de un miserable pueblo al que un buen día llega un extraño forastero. Imbatible pistolero, el misterioso hombre pronto se hace de una reputación que le vale para ser contratado por uno de los clanes, sin embargo, con mucha astucia, el héroe intentará liberar al pueblo de la tiranía de ambos bandos, enfrentándolos entre sí.

Eastwood, moldeado por las virtuosas manos de Sergio Leone, redefine el papel del héroe silencioso, misterioso, bien parecido y letal con el revolver, que se convertiría en una pauta siempre presente dentro del Spaghetti Western, quedando Clint como el máximo referente (tal vez junto al Django de Corbucci) de ese antihéroe que dista mucho de ser inmune a los vicios o a la corrupción, pero que, dentro de su salvajismo, conserva un peculiar sentido del honor y la justicia que lo obliga a velar por la suerte de los más débiles.

Leone, junto a Massimo Dallamano, su director de fotografía, crea una pieza de cine cuyo dinamismo, aún para el público acostumbrado al vertiginoso cine hollywoodense del siglo XXI, es abrumador. Una cinta que aborrece y extermina los tiempos muertos, dándole a todas y cada una de las secuencias un sentido claro y a favor de ese crescendo narrativo que desemboca en un clímax brillante, el cual define un nuevo paradigma sobre la combinación necesaria entre minimalismo e inteligencia para concluir un western moderno.

A Fistful of Dollars, a pesar de su delicado balance entre humor y drama, es una película profundamente violenta para el cine comercial de la época, incluso llegando a contrastar en ciertas escenas con el puritanismo de las producciones contemporáneas que, escudadas en la violencia masiva de miles de muertes por minuto, son incapaces de escenificar la violencia puntual que Leone esgrime con maestría y sin temor (véase la secuencia del incendio).

Clásico que ha superado con creces la prueba del tiempo, A Fistful of Dollars es uno de los filmes clave para entender al western moderno, así como una de las obras maestras del Spaghetti Western, ese extrañísimo revoltijo cultural con nulas pretensiones que, sin esperarlo en su momento, sigue impactando profundamente, hasta hoy, a generaciones enteras de cinéfilos.

2 comentarios:

Muñekita Cat dijo...

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