miércoles, 15 de febrero de 2017

A Monster Calls (2016)

La pérdida es una de las emociones más potentes e ineludibles que pueden derivarse de la existencia humana. Ya sea súbita o gradual, violenta o sutil, la desaparición irremediable de algo o alguien conocido, querido, o peor aún, amado, engendra un cúmulo de reacciones psíquicas y físicas capaces de devastar un cuerpo humano en cuestión de días.

Es ese dolor muchas veces inasible el núcleo central de la celebrada historia que el escritor Patrick Ness plasmó, con ayuda del ilustrador Jim Kay, en la multipremiada novela A Monster Calls, sobre la relación de un niño con su madre enferma de cáncer, la forma en la que el sentimiento de pérdida trastoca sus conflictos preadolescentes, y el potente vínculo que establece con un gigantesco monstruo que noche tras noche lo visita para contarle una serie de historias aparentemente inconexas, cuyo propósito formativo queda eventualmente revelado en un giro tan brillante como demoledor.

Tras cosechar dos éxitos de taquilla con la aterradora El orfanato y su posterior incursión hollywoodense de lágrima fácil, The Impossible, el director español Juan Antonio García Bayona recibió el encargo de llevar a la pantalla A Monster Calls con el propio Patrick Ness como guionista, y con un elenco notable comandado por Sigourney Weaver, Felicity Jones, el pequeño Lewis MacDougall, y la siempre increíble voz de Liam Neeson en el papel del colosal monstruo arbóreo.

Pocas posibilidades de maniobra le quedan a Bayona en un filme de estudio que claramente lo utiliza como una herramienta más que como un elemento de aporte, sin embargo el resultado es una película técnicamente impecable, con un elenco capaz de funcionar tanto en el dramatismo descarnado como en la ternura sutil, y plagada de momentos visuales hermosos cortesía del fotógrafo Oscar Faura (ganador del Goya a mejor fotografía) y de los integrantes del talentoso estudio catalán Glassworks, que construyeron deslumbrantes secuencias de animación para representar cada una de las historias iniciáticas que el monstruo le relata al protagonista, historias que se narran con una directriz estética fuertemente influenciada por el espectacular trabajo que el director de animación suizo Ben Hibbons exhibió en el segmento de los tres hermanos en Harry Potter and the Deathly Hallows.

Doloroso e inspirado compendio de los mecanismos que operan en el entorno familiar de un enfermo terminal, A Monster Calls es también una grandilocuente parábola sobre la obsesión del ser humano por emitir juicios de valor apresurados. No logramos entender que, a pesar de que somos bestias hasta cierto punto simples, la realidad de cada una de esas bestias es comprensible únicamente para quien la experimenta de primera mano. Creemos entender las motivaciones de otros seres humanos mediante burdas extrapolaciones de nuestra propia experiencia y, ciegos, damos tumbos en la oscuridad, soltando manotazos con la esperanza de en algún momento rozar un atisbo de verdad. ¿Cómo explicarle a alguien que nunca ha perdido nada lo que significa la pérdida de algo o alguien amado? Patrick Ness y García Bayona lo intentan, y no lo hacen mal.

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